Esponjoso, generosamente empapado y lleno de carácter, el baba au rhum es un clásico de la pastelería francesa. Apreciado por su textura fundente y su riqueza de sabor, atraviesa las generaciones con una elegancia atemporal. Pero ¿sabías que nació de una feliz casualidad real? Un vistazo a los orígenes de esta golosina y su versión icónica en Le Comptoir de Mathilde.
Orígenes reales
La historia del baba comienza en el siglo XVIII con Stanislas Leszczynski, rey de Polonia exiliado en Lorena. Poco convencido por un kouglof (brioche alsaciana en forma de corona) demasiado seco, decide rociarlo con vino de Málaga para realzar su textura y sabor.
En París, su pastelero Nicolas Stohrer perfecciona la idea y reemplaza el vino por rhum. Así nace el baba au rhum, tal como lo conocemos hoy. Esponjoso, empapado, aromatizado: este postre no tarda en conquistar las mesas parisinas, y luego los paladares de todo el mundo.
Golosina que atraviesa las edades... y las mesas
Tras su receta sencilla se esconde una sutil armonía de texturas y sabores. Su característica esponjosidad, aliada a un jarabe generoso y aromatizado, lo convierte en un imprescindible en las celebraciones al final de las comidas.
Tanto en su versión clásica como revisada, el baba au rhum sigue seduciendo a los amantes de los dulces con carácter. Inspira a los pasteleros y a los golosos en busca de un postre refinado... pero reconfortante.
Los babas en pot de Le Comptoir de Mathilde: tradición y modernidad
Le Comptoir de Mathilde le invita a redescubrir el baba en un formato tan práctico como elegante: el baba empapado en tarro, listo para degustar. Una idea perfecta para un postre improvisado, un aperitivo chic o un regalo original.
Y porque la gula no tiene límites, nuestros babas se presentan en varias variedades y licores regionales cuidadosamente seleccionados: rhum, cognac, Calvados, Chartreuse, Limoncello, y muchos más. Para los paladares dulces, algunas recetas se enriquecen con caramelo o cáscaras de naranja.
Para degustar tal cual, acompañado de nata casera o frutas frescas para un toque aún más goloso.
Babas empapados en tarro, para disfrutar de nuevo de este postre emblemático en una versión lista para degustar, generosa y llena de carácter.
Un momento goloso para disfrutar... o compartir, sin esperar una gran ocasión.
Atención, el abuso de alcohol es peligroso para la salud, consúmalo con moderación.





.jpg)

